Peruanos con cáncer deben gastar en promedio S/ 378 mil en su tratamiento

El Perú a diferencia de otros países de la región tiene un alto gasto catastrófico como resultado de enfrentar cirugías (11.7% de peruanos afectados). Además, un 9.1% se encuentra en peligro de caer en un “gasto empobrecedor”, es decir, que se encuentran al límite de caer por debajo de la línea de pobreza debido al desembolso que tienen que hacer para tratar enfermedades de alto costo.

En la década de los noventa las principales enfermedades que afectaban a los peruanos eran las transmisibles. Hoy en día, la mayor parte de estos males son no transmisibles, como el cáncer, la insuficiencia renal, diabetes, entre otras. Esto significa que el Perú está enfrentando un cambio de perfil epidemiológico.

Por otro lado, las principales causas de mortalidad en el 2015, según el Minsa, fueron los padecimientos oncológicos con una tasa de 109 por cada 100,000 habitantes. Además, estos representan 336,000 años de vida perdidos.

El cáncer es considerado como una enfermedad de alto costo, ya que no solo genera problemas a nivel de salud para el peruano, sino que también lo enfrenta a un fuerte desembolso de dinero que puede ocasionarle un “gasto catastrófico”.

Según una estimación de Videnza Consultores realizada en base a cifras del Fissal, el costo promedio del tratamiento por paciente enfermo con alguno de los siete tipos de cáncer priorizados es de S/378,414 mil soles.

“Los altos costos de estos males ocasionan que muchas veces para poder pagarlos las personas tengan que endeudarse o vender activos, lo cual puede generar un riesgo para las finanzas familiares”, señala Janice Seinfeld, economista y especialista en políticas públicas.

Cabe destacar que el Perú a diferencia de otros países de la región tiene un alto gasto catastrófico como resultado de enfrentar cirugías (11.7% de peruanos afectados). Además, un 9.1% se encuentra en peligro de caer en un “gasto empobrecedor”, es decir, que se encuentran al límite de caer por debajo de la línea de pobreza.

Cobertura de alto costo

Actualmente, la entidad que brinda cobertura frente a las enfermedades de alto costo es el Fondo Intangible Solidario de Salud (Fissal), el cual fue creado en el año 2012 con el fin de proteger a los afiliados del Seguro Integral de Salud (SIS).

Este sistema se enfoca en males como la insuficiencia renal crónica, las enfermedades raras y huérfanas y procedimientos de alto costo como trasplantes renales, hepáticos y de médula ósea. Además, trata siete tipos de cáncer: cuello uterino, mama, colón, estómago, próstata, leucemias y linfomas.

Su desembolso promedio anual por paciente con cáncer es de S/ 1708.96.

Cabe destacar, que el financiamiento que recibía el Fissal pasó de S/ 81 millones en el 2012 a S/ 419 millones en el 2018. Si bien es cierto, este importante incremento en la cifra muestra la prioridad que se le ha dado a las enfermedades de alto costo en el Perú, pero no es suficiente.

Su principal problema recae sobre el hecho de que no es un fondo como tal, esto significa que no puede mancomunar, por lo tanto se le dificulta gestionar el riesgo.

Otro de los problemas es que su financiamiento no está garantizado, puesto que no se tiene una prima estimada sobre la base de cuáles son los costos que se tienen que enfrentar.

Esto impide establecer una proporción equivalente entre lo que tiene que entrar de financiamiento al Fissal y el número de personas que necesitan atenderse. Es decir, que los servicios que se ofrezcan no están en función de las necesidades sanitarias de las personas, sino a través de un presupuesto histórico que va aumentando, pero sin ningún medidor exacto.

Este hecho representa una brecha en la subvención de enfermedades de alto costo, ya que el presupuesto que se maneja no es suficiente para respaldar a los pacientes.

Según estimaciones de Videnza Consultores en base a cifras recogidas de Essalud y Fissal, el financiamiento requerido para el cáncer es de S/ 3,898 millones, pero actualmente es de solo S/ 1,500 millones, lo cual deja una brecha importante de S/ 2,498 millones, los cuales serían de mucha ayuda para las personas que padezcan de este mal.

Financiamiento y gestión

Según Seinfeld, existen dos dimensiones a considerar dentro de esta problemática del sector salud en la cobertura de emfermedades, la financiera y la de gestión. “Tiene que haber un equilibrio entre estos de aspectos, ya que se puede inyectar el dinero necesario, pero si no hay una adecuada gestión, entonces los recursos no van a rendir como se espera”, agrega.

En realidad, el Perú ha ido avanzando en el financiamiento del sector salud, sobre todo en el ámbito público, que actualmente es del 60%.

No obstante, el país aún sigue por debajo, no solo de los pares de la región, sino también del monto que la Organización Mundial de la Salud recomienda, que es el 6% del PBI. El gasto público en salud del Perú es de 3.3% del PBI, según estimaciones del Banco Mundial.

Esta diferencia de presupuesto tiene como contraparte un alto gasto de bolsillo, que también está por encima del límite que establece la OMS. “Si no se tiene un adecuado financiamiento público, las personas terminan gastando el dinero de sus bolsillos”.

El gasto de bolsillo en salud de los peruanos es de 11,000 millones al año, del cual el 39% se destina a medicamentos, según la Encuesta Nacional de Hogares (2018).

Fuente Gestión

30/10/2019